sábado, febrero 18, 2006




POEMA XXIX (**)

No soy igual en lo que digo y escribo.
Cambio, pero no cambio mucho.
El color de las flores no es el mismo bajo el sol
que cuando una nube pasa
o cuando entra la noche
y las flores son color de sombra.
Pero quien mira ve bien que son las mismas flores.
Por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo
fijaros bien en mí:
si estaba vuelto para la derecha
me volví ahora para la izquierda,
pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies.
El mismo siempre, gracias al cielo y a la tierra
y a mis ojos y oídos atentos
y a mi clara sencillez de alma.

(**) De heterónimo Alberto Caeiros (F. Pessoa)

2 comentarios:

Rain dijo...

Un poema que parece hablard e ti, ¿o habla de ti?

IGGIX dijo...

me lo encontre de pronto en la web, y me gusto pq es un tema q siempre me atrae, el de las variadas percepciones y matices q intento desentrañar por medio de la fotografia e intentando interpretar mis tantos pq's...