lunes, octubre 02, 2006


Luego de unos instantes, Tesia abrió la puerta; vestía un Kimono Mochigi que usaba sin ropa interior en sus sesiones de modelado. Decía que el contacto directo de su piel con la seda, potenciaba su sensibilidad creativa. Él le retrucaba con que ella era tan solo una epicúrea impenitente, envuelta especialmente para desenvolverse luego, bajo el juego de los abrazos,las dulces cadencias y bajo el contrapunto de los gemidos agonizantes de placer. Eres un aprendiz de Sade querido, quien lo pensaría con ese rostro de Querubín renacentista que llevas por delante-le dijo Tesia mientras él se dejaba conducir del brazo al interior de la casa- Sebastián aun no salía de esa especie de arrobamiento que Tesia producía en él con su voz amodorrada, era como un espectáculo asombroso de pirotecnia en su cerebro o, quizás, como la visión de aquel evento totalizador de la grandeza universal que se intuye al colisionar dos Galaxias.

Sobre la cama yacían dos mesitas hechas de bambú con ideogramas quemados sobre el tablero, y figuras de estilizados dragones a los lados en bajo relieve; las paredes color maíz de la habitación capturaban la luz que ingresaba desde el jardín interior, trastornando la noción del tiempo. Sebastián se descalzó y espero a que Tesia lo invitara a ocupar el lugar a espaldas de donde venía la luz, con la intermitencia que las nubes administraban.

Durante la merienda Tesia le habló sobre una invitación que había recibido para seguir un curso para Curador en España, lo cual significaba alejarse por lo menos un año del medio nacional. Sebastián intentaba fijar la mirada errática de Tesia, mientras ella le hablaba meciendo la cabeza en ligeros movimientos que lo colmaban con el perfume que emanaba de sus lánguidos cabellos negros; Sebastián estiro los brazos tomándola de los hombros, ella poso sus ojos humedecidos sobre los suyos, e hizo aquella mueca nerviosa con los labios que lo turbaba siempre. Me parece genial-exclamo Sebastián- es una buena oportunidad para cambiar de perspectiva- concluyó- aunque Tesia había ya percibido aquel semitono en sus palabras, que denotaba la falta de convicción en lo que expresaba.

2 comentarios:

Rain dijo...

Iggix, puedes publicar
tu trabajo, si te interesa.

Albricias.
Y que siga tu historia.

IGGIX dijo...

en serio te parece bueno?
gracias por el aliento!